Sobrevivir sin daño es solo el primer límite: la cadena protegida debe recuperar la ganancia, el ruido, la fase y la linealidad especificados antes del eco más próximo que el radar necesite procesar. En el plano protegido se declaran fuga de pico y media, duración, PRF, flancos, frecuencia, desadaptaciones de fuente y carga, aislamiento del conmutador, umbral y residuo del limitador y entrada máxima sin daño.
El tiempo de recuperación comienza al finalizar el evento Tx real y acaba cuando se cumplen criterios de recepción medibles: ganancia en tolerancia, ruido y offset asentados, fase coherente restablecida si aplica y ausencia de compresión residual. La memoria del limitador, sobrecarga del LNA, AGC o bias pueden ocultar blancos cercanos aunque ningún componente se rompa.
La verificación usa la forma de onda real o un estrés equivalente justificado y cubre frecuencia, temperatura, alimentación, ráfagas repetidas y VSWR desfavorable. Un residuo típico, un pulso de ensayo con menos energía o un tiempo sin referencia al alcance mínimo no son evidencia suficiente de aceptación.